A Maxi, con lujo de detalles:
Una vez más Richard me sorprendió...
Aquel lunes que falté me comentaron que el profesor Zambrano había pasado una planilla para ver quiénes querían ir a presenciar una operación del dedo índice que él mismo realizaría en la Clínica y Maternidad Suizo Argentina. Se anotaron varios, no sé exactamente el número, pero viendo que a la clase siguiente ni se habló del tema, pensé que irían ese x número y punto final.
Pasaron las clases y Ricardo nos informó que de esos x que se habían anotado, debíamos elegir a uno sólo para presenciar la operación, puesto que no iban a entrar los x en la sala de operaciones, de apróximadamente 5 x 3 m. Nadie parecía ofrecerse y pasaron las clases hasta que hoy nos recordó que a las 5:45 se iban a encontrar en la puerta de la Suizo con un alumno más de la tarde (también elegido por sus compañeros) para ver, finalmente, una operación de tendinitis. Terminó la clase, y como nadie dijo una palabra, me acerqué y le pregunté: "Profesor, ¿eligieron a quién va a ir a ver la operación?" "No, no. Andá a pelearte con los demás y me vienen y me dicen quién va." "Ah, pero parece que nadie quiere ir, eh. ¿Puedo ir yo?" "Bueno, dale, a las seis menos cuarto en la puerta de la Suizo." "Dale, listo."
A la hora pautada me encontraba en la mismísima puerta. Pasaron cerca de 20 minutos hasta que vi aquel legendario auto rojo (no sé nada de autos, no pregunten el modelo ni la marca). Se bajó Richard y emprendimos viaje hacia la sala de operaciones. Una vez que llegamos, nos "disfrazamos" de médicos y entramos... [Omitiré el relato acerca del trámite operacional por considerarlo fútil]. Cuando nos estábamos por ir, la amable, aunque semirompebolas enfermera ayudante, nos invitó a pasar a tomar algo al mini bar de al lado. Luego de un checkpoint por los vestuarios, donde me deshice del barbijo y el gorrito, el hambriento Richard vociferó: "¿Dónde está ese lugar que nos prometieron?" (zambranizator included). Entramos y nos servimos una seven up de la heladerita y dos sandwiches prefabricados de jamón y queso en pan árabe. Volvimos a los vestuarios a cambiarnos definitivamente y Zambrano se acordó de sacar a tiempo el fajo de billetes (argentos y verdes) del bolsillo de la camisa de enfermero. Acto seguido, le pagó a un colega allí presente una deuda pendiente. Una vez que se la entregó, su colega se puso a contar los billetes, a lo que el profesor estalló: "¿Qué hacés contando los billetes, hijo de re mil putas?" (z. i.). Nos retiramos de la clínica y cuando Ricardo se dispuso a encontrar su auto, se dio cuenta de que lo había llevado la grúa (flor de bolú, ¿a quién se le ocurre estacionarse a un metro del cordón en Pueyrredón y Santa Fé?).
Aquí finaliza una más de las Fábulas de Zambrano, será hasta la próxima...
"¿Lo hacemos otra vez...?
Vamos Richard!!!!"
PD: obviamente podría haber hecho un post sobre lo que hicimos el sábado pasado, pero no correspondería con la seriedad que caracteriza a este espacio.
viernes, 16 de mayo de 2008
L'opération de Richard
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viernes, 4 de abril de 2008
Le vendredi le plus surréaliste
Después de tanto tiempo, volvió la gansada, ¡yupi!
Todo comenzó ayer a la mañana, cuando se rumoreaba de un posible paro para hoy por el aniversario de la muerte de Carlos Fuentealba. Al mediodía se juntaron las autoridades a charlar y decidieron que las clases se dictarían "normalmente". Cuando llegamos hoy al Colegio, nos dijeron que Marsimian había faltado, por lo que decidimos ir a desayunar a Paulin (teníamos tres horas libres). Así fue que salimos Bruno, Gabriel, Alex, Gonzalo, Gera, Chab, Culli, Falco, Maxi y yo, charlando mientras caminábamos por Florida, pensando en las 4 horas de clase que teníamos por delante y las fotocopias que teníamos que comprar. En Fitograf (fotocopiadora de Moreno) se dio uno de los primeros hechos grosos del día: encontramos al clon de Rey, un sujeto que de perfil y de atrás era igual a Max.
Llegó la hora de filosofía con Madame Web, la primera hora fue de debate por el paro y la segunda fue de clase, en la que me la pasé dibujando un pulpo psicodélico. Terminada esta hora subimos al aula de biología, y entramos -Beakman mediante- y nos sentamos en los bancos de madera nueva pulida pseudo-madera-de-roble-de-Eslavonia. Zambrano, el profesor, nos dijo que no íbamos a tener clases porque adhería al paro y nos sugirió de ir con él a la marcha que se hacía a las 12 en el Obelisco (El Consolador Gigante, según Gonzalo). Así que bajamos y salimos a la calle, donde nos quedamos charlando un ratito hasta que decidimos con Chab, Max y Alex entrar a la hora de Acera de 3ro 3era fingiendo que éramos del CENBA o simplemente para disfrutarla en calidad de oyentes :P. Como el Edu no estaba, bajamos y cuando llegamos al claustro central nos encontramos a Zambrano (Richard, de ahora en adelante) dispuesto a irse... Aquí viene el siguiente hecho groso del día: nos ofreció de llevarnos en su coche, y por lo tentados que estábamos, no pudimos decirle que no, el único que no se prendió fue Chab que se fue al subsuelo a boludear, como de costumbre. Fue así que cruzamos Bolivar hasta el estacionamiento Very nice, donde nos subimos a un auto rojo cuyo nombre, modelo y demás no conozco porque no sé de autos, y emprendimos viaje...
Durante el trayecto, el Richard se la pasó haciendo de taxista, hablando del estado del tránsito y de por qué calles ir y más profundamente de política. Se mandó alguna que otra llamada por celular y en un rato ya estábamos en el estacionamiento del Teatro San Martín, ubicado a pocas cuadras del Cons... Obelisco. En medio de esa caminata Zambrano se mandó alta comunicación con el celular y cuando cruzamos la 9 de Julio para entrar a la plaza del Obelisco, se mandó la gran Moisés y cruzó sin ver a los lados, con un semáforo en rojo para los peatones y en verde (a punto de cambiar) para los autos. Llegamos a la plaza y nos encontramos a Gonzalo leyendo un cuento de El Aleph.
Como teníamos hambre, fuimos a comer a Burger, donde probamos un sabroso churrasquito pizza. Rey se comió mis papas e hizo dibujitos con la mayonesa en las servilletas y boleta. Luego de almorzar, marchamos hasta llegar a Maipú y otra calle, donde visualicé con mi vista de águila a nada más ni nada menos que Eduardo Acera, un groso de la teoría literaria y uno de nuestros próceres-dioses.
Volvimos al Colegio con Alex y Max, compramos las fotocopias de Madame Web (volvimos a ver al clon de Rey) y como teníamos ganas de eskabiar, fuimos al chino de la vuelta y compramos Gancia y Seven Up ("Noo, tienen la cerveza Corona, la puta maaadre!!" Alex dixit) y no cerveza. En la entrada saludamos a Luthy, amigo del Wise Zen Master Chuang, vimos a Uh-uh Carlos y al Elfo! salir y luego de mezclar debidamente el Gancia con la Seven, entramos al Colegio re panchos, dispuestos a tomar en el patio.
Niños y niñas, pendejos y pendejas jugaban a saltar la manguera, mientras provocaban un sismo de escala 8 de Richter sobre el subsuelo yo me volcaba Seven con Gancia sobre la ropa. Más tarde, bajamos al subsuelo, ("Uuuh, joderlo a Thames en peedo") Rey gritó "Tham... tomamos alcohol!"y el gordo nos fichó al son de su risita malévola. "Si tuviera un catafalco", en vez de decir catalejo, para ver al GoMa, erré inocentemente.
Bajamos las escaleras, Alex le sacó un par de fotos al gordo, que había salido justo después de nosotros, nos encontramos a eh eh, Jule (Julo, cara de queso) y luego de una pequeña charla, cada uno se fue a su casa.
A la brevedad (dentro de un par de meses) subiré alguna foto y algún video relacionado.
Hasta la próxima, estimados bloglectores.
Todo comenzó ayer a la mañana, cuando se rumoreaba de un posible paro para hoy por el aniversario de la muerte de Carlos Fuentealba. Al mediodía se juntaron las autoridades a charlar y decidieron que las clases se dictarían "normalmente". Cuando llegamos hoy al Colegio, nos dijeron que Marsimian había faltado, por lo que decidimos ir a desayunar a Paulin (teníamos tres horas libres). Así fue que salimos Bruno, Gabriel, Alex, Gonzalo, Gera, Chab, Culli, Falco, Maxi y yo, charlando mientras caminábamos por Florida, pensando en las 4 horas de clase que teníamos por delante y las fotocopias que teníamos que comprar. En Fitograf (fotocopiadora de Moreno) se dio uno de los primeros hechos grosos del día: encontramos al clon de Rey, un sujeto que de perfil y de atrás era igual a Max.
Llegó la hora de filosofía con Madame Web, la primera hora fue de debate por el paro y la segunda fue de clase, en la que me la pasé dibujando un pulpo psicodélico. Terminada esta hora subimos al aula de biología, y entramos -Beakman mediante- y nos sentamos en los bancos de madera nueva pulida pseudo-madera-de-roble-de-Eslavonia. Zambrano, el profesor, nos dijo que no íbamos a tener clases porque adhería al paro y nos sugirió de ir con él a la marcha que se hacía a las 12 en el Obelisco (El Consolador Gigante, según Gonzalo). Así que bajamos y salimos a la calle, donde nos quedamos charlando un ratito hasta que decidimos con Chab, Max y Alex entrar a la hora de Acera de 3ro 3era fingiendo que éramos del CENBA o simplemente para disfrutarla en calidad de oyentes :P. Como el Edu no estaba, bajamos y cuando llegamos al claustro central nos encontramos a Zambrano (Richard, de ahora en adelante) dispuesto a irse... Aquí viene el siguiente hecho groso del día: nos ofreció de llevarnos en su coche, y por lo tentados que estábamos, no pudimos decirle que no, el único que no se prendió fue Chab que se fue al subsuelo a boludear, como de costumbre. Fue así que cruzamos Bolivar hasta el estacionamiento Very nice, donde nos subimos a un auto rojo cuyo nombre, modelo y demás no conozco porque no sé de autos, y emprendimos viaje...
Durante el trayecto, el Richard se la pasó haciendo de taxista, hablando del estado del tránsito y de por qué calles ir y más profundamente de política. Se mandó alguna que otra llamada por celular y en un rato ya estábamos en el estacionamiento del Teatro San Martín, ubicado a pocas cuadras del Cons... Obelisco. En medio de esa caminata Zambrano se mandó alta comunicación con el celular y cuando cruzamos la 9 de Julio para entrar a la plaza del Obelisco, se mandó la gran Moisés y cruzó sin ver a los lados, con un semáforo en rojo para los peatones y en verde (a punto de cambiar) para los autos. Llegamos a la plaza y nos encontramos a Gonzalo leyendo un cuento de El Aleph.
Como teníamos hambre, fuimos a comer a Burger, donde probamos un sabroso churrasquito pizza. Rey se comió mis papas e hizo dibujitos con la mayonesa en las servilletas y boleta. Luego de almorzar, marchamos hasta llegar a Maipú y otra calle, donde visualicé con mi vista de águila a nada más ni nada menos que Eduardo Acera, un groso de la teoría literaria y uno de nuestros próceres-dioses.
Volvimos al Colegio con Alex y Max, compramos las fotocopias de Madame Web (volvimos a ver al clon de Rey) y como teníamos ganas de eskabiar, fuimos al chino de la vuelta y compramos Gancia y Seven Up ("Noo, tienen la cerveza Corona, la puta maaadre!!" Alex dixit) y no cerveza. En la entrada saludamos a Luthy, amigo del Wise Zen Master Chuang, vimos a Uh-uh Carlos y al Elfo! salir y luego de mezclar debidamente el Gancia con la Seven, entramos al Colegio re panchos, dispuestos a tomar en el patio.
Niños y niñas, pendejos y pendejas jugaban a saltar la manguera, mientras provocaban un sismo de escala 8 de Richter sobre el subsuelo yo me volcaba Seven con Gancia sobre la ropa. Más tarde, bajamos al subsuelo, ("Uuuh, joderlo a Thames en peedo") Rey gritó "Tham... tomamos alcohol!"y el gordo nos fichó al son de su risita malévola. "Si tuviera un catafalco", en vez de decir catalejo, para ver al GoMa, erré inocentemente.
Bajamos las escaleras, Alex le sacó un par de fotos al gordo, que había salido justo después de nosotros, nos encontramos a eh eh, Jule (Julo, cara de queso) y luego de una pequeña charla, cada uno se fue a su casa.
A la brevedad (dentro de un par de meses) subiré alguna foto y algún video relacionado.
Hasta la próxima, estimados bloglectores.
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lunes, 21 de enero de 2008
Tiempos de pretemporada
Hoy, lunes 21 de enero de 2008, empezó la pretemporada para los jóvenes que defienden los colores de La Tercera. En un amistoso "Pentagonal de grandes" (G. Desseno dixit), Alexander "Héroe" Szyrej, Maximilian "Chimenea" Rey, Pablo "Fallllco" G. Falcone y Gabriel "El rata" Desseno y Eric "Héroe del Peters" L. Holm defendieron su honor a 15 goles, coronándose campeón el equipo conformado por los dos últimos jugadores. Al principio se vio una clara impresición y falta de motivación, el equipo de Falco, Rey y Szyrej dominaba sobre el campo ubicado en las cercanías de la plaza "República de Croacia", en Palermo. Luego de un descanso con Cindor y un marcador de uno o dos goles en contra, el equipo de El Rata y Peters mejoró, pero una vez más la contundencia de la figura de Falco pudo contra ellos. Ya acercándose el final y después de otro descanso para tomar agua, el equipo de Gabriel y Eric ganó 15 a 14, luego de estar perdiendo 14 a 12 y con pocas ganas de seguir. Fueron reiterados varios insultos de Eric hacia su compañero por no controlar la pelota luego de un sprint y de perderla en situaciones de gol. Se destaca la frase del jugador Alex Szyrej, quien le dijo a su compañero, Rey: "Dale que nos falta un gol solo, no seaspajero". Pero finalmente "el pescador" como lo denominó su rival, Holm, tuvo que comerse sus palabras.
Finalizado el encuentro hubo tanda de penales en las que, una vez más, la dupla ganó, después de que Rey errara la totalidad de sus penales pateados.
"Este es un partido de pretemporada y no hay que darle demasiada importancia" dijo El Rata Desseno en declaraciones a la prensa. Por otro lado, el jugador Maxi Rey dijo estar "preocupado" por su estado físico y la falta de actitud de cara a la finalización del encuentro. Sin embargo, Alex Szyrej aseguró estar "en armonía con su cuerpo" y que "no nos faltó nada para ganarlo, salvo un poco de suerte y ganas al final". En declaraciones a Radio Rivadavia, el crack de su equipo, el joven Falcone, dijo que se está poniendo a punto para realizar un buen año y que este fue sólo un amistoso más y que no hay porqué preocuparse ya que vendrán otros partidos y hay mucho por mejorar.
Todavía no hay fecha para el próximo compromiso, pero se presume que se dará en febrero, con otros jugadores.
Finalizado el encuentro hubo tanda de penales en las que, una vez más, la dupla ganó, después de que Rey errara la totalidad de sus penales pateados.
"Este es un partido de pretemporada y no hay que darle demasiada importancia" dijo El Rata Desseno en declaraciones a la prensa. Por otro lado, el jugador Maxi Rey dijo estar "preocupado" por su estado físico y la falta de actitud de cara a la finalización del encuentro. Sin embargo, Alex Szyrej aseguró estar "en armonía con su cuerpo" y que "no nos faltó nada para ganarlo, salvo un poco de suerte y ganas al final". En declaraciones a Radio Rivadavia, el crack de su equipo, el joven Falcone, dijo que se está poniendo a punto para realizar un buen año y que este fue sólo un amistoso más y que no hay porqué preocuparse ya que vendrán otros partidos y hay mucho por mejorar.
Todavía no hay fecha para el próximo compromiso, pero se presume que se dará en febrero, con otros jugadores.
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